Wednesday, March 13, 2013

Un gran despertar.

Mirad lo que he visto dando vueltas hoy por las redes sociales. Qué cosa tan mona.

Pero lo que más me ha gustado no es el vídeo en sí, que también me encanta, sino que, al poco tiempo de publicarse, ya había sido más de diez veces compartido. ¿Qué podemos deducir de esto? Que las personas admiramos a la gente que se levanta feliz, que transmite vitalidad, optimismo, una forma positiva de ver la vida. Y, por lo tanto, también tendremos nosotros una buena influencia en los demás si somos este tipo de persona. ¿A quién no le gustaría ser alguien de cuya compañía la gente disfrutara muchísimo?

Pues aquí tenemos un ejemplo perfecto. Si esta niña puede, todos nosotros también. Despertarse feliz cada día no es tan difícil, solo hace falta centrarse en las cosas buenas que tiene la vida, en el privilegio de estar vivos. 

¡Ah! Y también podemos sacar en claro otra cosa: por las redes sociales no solo circulan tonterías, también contenidos inspiradores que nos pueden enseñar diferentes formas de ver la vida.


Thursday, March 7, 2013

Principio y fin.


Sentirnos bien con nosotros mismos depende de nuestra actitud, pero ésta está ligada a nuestros recuerdos, a esas cosas de la vida que nos hacen ser felices y que sintamos que vale la pena, y, por tanto, también a las personas con quien la compartimos.

Me encanta la última campaña llevada a cabo por la Fundación Marie Curie de ayuda a enfermos terminales de cáncer, que es un canto precisamente a esas experiencias. La idea de fondo es que los últimos momentos de nuestra vida deberían ser tan felices como todos los que hemos vivido a lo largo de la misma (aunque se esté acabando). Y precisamente para ello la fundación cuenta con enfermeras que dan un trato excepcional a los pacientes que padecen cáncer. 

Y aplicando esta norma a nuestra vida diaria, procuremos rodearnos de personas que nos quieren y comprenden, que llenen nuestros años de alegría. Cada uno de esos momentos serán los que recordaremos cuando tengamos un día triste o nos sintamos desanimados.